Venecia, Barcelona y Bilbao toman medidas ...

 

… sobre cuestiones muy complejas para la gestión sostenible de flujos turísticos

 

Como sabéis, IN2destination defiende la sostenibilidad turística, y ésta para implementarse necesita de valentía. Por eso queremos destacar aquí tres iniciativas de tres ciudades diferentes en muchos sentidos pero que todas tienen flujos de visitantes que quieren entender y gestionar mejor. De hecho, dentro de los flujos de visitantes, los de excursionistas siempre son de los que se tiene menos información de caracterización, volumen, gasto etc. y a la vez suelen ser los más abundantes también.

 

Por ejemplo, Venecia, acaba de tomar medidas de nuevo en relación con el excursionismo. Hace ya unos meses por fin tomó la decisión de implementar la restricción de acceso a grandes cruceros. Eso ataja un problema medioambiental por un lado muy relevante y por otro lado reduce el volumen de excursionistas en la ciudad significativamente. Ahora, desde el 1 de agosto de 2022, va a testar un sistema que implica un cobro de 3 a 10 euros a excursionistas (quien visite la ciudad sin pernoctar). La idea que trasladan desde la ciudad es penalizar las decisiones de última hora de visitar Venecia por unas horas y penalizar todavía más cuando se escoge venir en fechas en las que sus sistemas de monitorización de afluencia en base a cámaras les indican que son días de mucha afluencia.

 

La recaudación del sistema tiene intención de reducir el peso de la tasa de gestión de residuos que las/os residentes tienen que abonar, cuando es evidente que la población flotante genera más residuos que la permanente ya que esta es mínima. En función de los resultados de estas pruebas, el sistema se implementará de forma definitiva a partir del 16 de enero de 2023.

Desde IN2destination nos parece interesante saber qué resultados da esta prueba ya que los puntos de acceso son múltiples, incontrolables, tener personal que registre estos cobros en numerosos puntos álgidos de la ciudad es costoso, y por último para quien no conoce Venecia estas tarifas parecen bien asumibles sobre todo una vez que ya se está allí. Es decir, no es un punto fronterizo con controles de aduanas y con posibilidad de implementar las criticadas devoluciones en caliente. Por ello, parece un sistema que literalmente busca y puede lograr fomentar la reserva previa, en fechas de menos afluencia y recaudar algunos fondos que con suerte cubran el coste de implementar el propio sistema de cobro. Pero no parece evidente que en el corto plazo esto implique la reducción de flujos de excursionistas en sí mismos/as. Más aún, después de los/as cruceristas, por nuestra experiencia en investigaciones en esta ciudad sabemos que los flujos de turistas que se alojan en alojamientos del tipo de viviendas de uso turístico son muy significativos, y esta medida que se está testando no aborda esa problemática. Por tanto, la ciudad seguiría con altos flujos de turistas y excursionistas, igualmente reconocemos el esfuerzo que se está haciendo porque sin esta valentía para hacer estas pruebas no se llega a dar con las soluciones que funcionan.

 

 

Otro caso a seguir la pista es el de nuestra propia ciudad, Bilbao. Desde el ayuntamiento van a realizar un estudio que analizará las visitas guiadas este verano de 2022, en concreto el estudio busca analizar los sistemas de audio utilizados, el número de personas por grupo y los recorridos, que asegure en gran medida la calidad de la experiencia tanto para el residente como para el visitante, que se evite la competencia desleal y que haya rigor histórico de manera que el turismo tenga el nivel que se merece.

 

La intención es que a la luz de los resultados se pueda regular esta actividad para gestión de ruidos, flujos, calidad de la experiencia, entre otros factores. Nos parece muy interesante conocer los resultados del análisis porque claramente hay cuestiones de competencia desleal que acontecen, grupos en ocasiones demasiado grandes, dispositivos que provocan ruido, cuando hay otros sistemas que solo el grupo con su auricular sabe lo que indica el guía y favorece el menor impacto a la vida diaria de residentes, entre otras cuestiones. De nuevo alabamos la acción del destino por no querer esperar a que la amplia oferta de visitas guiadas sea un problema sino anticiparse a ello.

 

En esta misma línea, Barcelona ya está en el siguiente paso porque ya ha firmado un acuerdo con 800 guías para limitar los grupos turísticos a un máximo de 15 turistas por grupo guiado en todos sus barrios menos el Raval, y de 30 en el resto de la ciudad, también prescribe el uso de audioguías para reducir el impacto acústico de las explicaciones y agilizar la movilidad de los turistas y del resto de peatones.

Desde IN2destination tenemos mucho interés por conocer qué impacto palpable tiene esto en la convivencia, las expectativas son muy positivas.

En definitiva, bienvenidas todas las iniciativas que no solo miden, sino que también actúan, incluso en modo prueba-error. 

Debemos ser valientes, promover la profesionalización del sector, mejorar la gestión de flujos, poner en valor el patrimonio natural o cultural, tangible o intangible, mejorar la experiencia de residentes y visitantes, entre otras muchísimas aristas del reto del turismo sostenible para ser cada vez territorios más inteligentes, competitivos e inclusivos.